martes, mayo 20, 2008

Estaras.

Y del recuerdo solo quedaron ecos en las nubes.
Una fina capa de hielo cubre mi cabello, mis ojos, mi alma.
Y es entonces, cuando una calida brisa acaricia mi rostro,
me dibuja a su antojo, y me convierto en hojas de otono.

Entonces vuelo, y me pierdo en el tiempo,
me pierdo en tus brazos de nuevo.

De nuevo, soy tan feliz.

Donde estas?



Ahora solo queda estar sentado, la quietud de la noche,
y el canto de las ranas, acompanado de una sollozo en el cielo.

Cuanto es mi dolor por haberte dejado ir a sus brazos.
Cuanto sufro por saberte lejos de mi,
por que no me amas ya.

Cuanto es mi dolor.

Cuanta es la pena, y la tristeza, en mi corazon.



Me levantare.



Lo hare por ti.



Te dedico este triunfo, mi mayor exito, dejarte ir del presente en el pasado.


Sera para mi, el beneficio eterno, y para ti, que no sabes que estoy escribiendote esto,
para ti sera la eterna gloria, pues, en la felicidad, lejos de mi, y en esas hojas y esa tinta vieja,
siempre, pero siempre, estaras.